El Antiguo Testamento es PARA SU
CONOCIMIENTO, PERO NO ES SU LEY
Por William Woodson
Los miembros de la iglesia de Cristo sienten un profundo respeto por
las escrituras inspiradas de la Biblia. Toda la escritura es útil para
enseñar, redargüir, corregir e instruir en justicia (2 Tim. 3:16-17).
La relación del Antiguo Testamento con la iglesia de hoy es, sin
embargo, un asunto de preocupación. Este tratado discute el asunto tanto
negativa como positivamente.
I. El Antiguo Testamento no constituye la ley para la iglesia.
Simpatizantes de los judíos en los días de Pablo buscaban ligar el
Antiguo Testamento a la iglesia (Gálatas 5:1-4), pero este esfuerzo fue
rechazado vigorosamente (Hechos 15:1-29; Gálatas 2:1-5). En la era
moderna hay grupos religiosos que buscan unir partes del Antiguo
Testamento con los cristianos, por ejemplo, los Adventistas del Séptimo
Día. Hay gente con preocupaciones y preguntas persistentes sobre cómo
estamos ligados al Antiguo Testamento.
Las verdades que siguen nos dejan claro que la gente de Dios hoy día
no está bajo la autoridad del Antiguo Testamento.
1. La ley del Antiguo Testamento fue dada a un grupo especial de
gente, los judíos, y no se dijo que fuera dada a nadie más, inclusive
los cristianos. Dios dijo a Moisés, "He hecho un pacto contigo y con
Israel" (Exodo 34:27). Los "hijos de Israel" debían "observar el sábado
por sus generaciones" como señal entre "yo (Dios) y los hijos de Israel
para siempre" (Exodo 31:16-17). Dios hizo el pacto mosaico con los
judíos del tiempo de Moisés, no con otros (Deuteronomio 5:1-3; Nehemías
9:13-14).
2. La ley en el Antiguo Testamento era únicamente temporal y por
consecuencia debía llegar a su fin. Jeremías predijo este hecho y el
escritor de Hebreos declaró su cumplimiento (Jer. 31:31-34; Heb.8:6-13).
Dios indicó que un nuevo pacto, distinto al que diera a través de Moisés,
iba a ser dado, y el escritor de Hebreos pone en marcha su cumplimiento.
Entonces explica que en su día el antiguo estaba "listo a desaparecer"
(Heb.8:13) y que por cierto "necesariamente ocurre también cambio de ley"
(Heb. 7:12).
3. La ley del Antiguo Testamento fue clavada en la cruz de Cristo y
con ello fue cancelada como una ley a ser seguida por el pueblo de Dios.
Pablo declara que los cristianos son "muertos a la ley por el cuerpo de
Cristo" y que esa ley era la que decía "No codiciaréis", esto es, la ley
de los diez mandamientos (Romanos 7: 4,7). En otra parte Pablo indicó
que el velo "no descubierto (o quitado) cuando leen el antiguo pacto ...
desaparece en Cristo", siendo la razón que ya el velo fue "quitado" (2
Cor. 3:14, 11). Cristo "abolió en su carne ... la ley de los
mandamientos mediante la cruz" (Efesios 2:15-16). De hecho, se dijo que
quitó la "ley de los mandamientos expresados en ordenanzas clavándola en
su cruz" (Colosenses 2:14).
El resultado es entonces que el Antiguo Testamento como ley para el
pueblo de Dios fue quitado por la muerte de Cristo. Los cristianos, por
tanto, no han de observar el Antiguo Testamento como ley para el
servicio de Dios hoy día.
II. Aunque el Antiguo Testamento no es lo que reglamenta la voluntad
de Dios ahora, sí continúa siendo de mucho valor práctico para el
cristiano.
Dos valiosos pasajes sobre la utilidad del Antiguo Testamento se
encuentran en Romanos 15:4 y 1 Cor. 10:11. Esos versos demuestran que el
Antiguo Testamento tiene valor para nuestro "conocimiento", "reprensión",
y "paciencia y consuelo".
1. El Antiguo Testamento nos suple mucho material de enseñanza. Esto
se refiere a: (a) Preguntas fundamentales tales como el origen del
universo (Génesis 1:1; Salmo 33:6, 9), el origen y naturaleza del hombre
(Génesis 2:7 Zacarías 12:1), el origen del pecado (Génesis 3:1-6) y el
comienzo de la nación hebrea (Gen. 12:1-3); (b) Información esencial
para la comprensión del Nuevo Testamento, como la historia del pueblo
judío desde Abraham hasta el final del Antiguo Testamento; la
comprensión de actividades y acontecimientos judíos mencionados en el
Nuevo Testamento, por ejemplo, la Pascua, Pentecostés, el Sábado, el
derramamiento de sangre, etc.; alusiones biográficas en el Nuevo
Testamento sobre gente del Antiguo Testamento, por ejemplo, Elías (Mateo
17:1-9), Moisés (Juan 1:17), Adán y Eva (1 Tim. 2:12-15), etc.; y
trasfondo para alusiones geográficas tales como Jerusalén, el Jordán,
Samaria, etc. Esos trozos y fragmentos en el Nuevo Testamento alusivos
al Antiguo, se comprenden con un mejor conocimiento del Antiguo
Testamento. (c) Información importante sobre Jesús y su forma de vida,
como su genealogía (Mateo 1; Lucas 3), las profecías que indicaban su
advenimiento (Salmo 16:8-10; Isaías 53, etc.), el fracaso de la sangre
de toros y machos cabríos para borrar los pecados (Hebreos 10:1-2), y
sobre varias palabras esenciales tales como pecado, justificación,
santidad, oración, etc. Así que, el "conocimiento" del Antiguo
Testamento ayuda al entendimiento de Jesucristo y su camino.
2. El Antiguo Testamento provee muchas amonestaciones para guiar y
advertir al hombre. Estas incluyen: (a) Amonestaciones concernientes a
la debilidad del hombre tales como el control del corazón (Proverbios
4:23), el peligro de los celos (Prov. 6:34-35) y de la codicia (Ex.
20:27; Josué 7:1) y los "pecados capitales" (Prov. 6:16-19). (b)
Amonestaciones que demuestran la necesidad de obedecer a Dios tales como
los ejemplos de obediencia en Hebreos 11, Josué en Jericó, Naamán, Noé,
etc. (c) Amonestaciones relacionadas con el significado y castigo de la
injusticia, como el pecado de David (2 Samuel 11; Salmo 51), de Saúl (1
Samuel 15), de Nadab y Abiú (Levíticos 10), y de Balaán (Números 22).
Estas amonestaciones, por precepto y ejemplo, indican la necesidad de
servicio y carácter adecuado para el pueblo de Dios.
3. El Antiguo Testamento provee de varias maneras para nuestra
paciencia y consuelo. Hay lecturas excelentes que nos hablan del cuidado
de Dios para con su pueblo (Salmos 23; 27; 103; 121, etc.). También hay
ejemplos de cómo guarda Dios a sus siervos tales como Job (Libro de
Job), David (Salmo 37:25-26), y Josué (Josué 1:5-9). Además, el cuidado
que Dios proveyó a la nación judía, a pesar de sus frecuentes fracasos y
pecados, sirve para demostrar su interés y provisión para nosotros hoy
día.
El Antiguo Testamento, por tanto, no debe ser considerado como la ley
del pueblo de Dios hoy día, ya que sirvió su propósito como ley, fue
cumplida, y removida de toda autoridad por la muerte de Cristo. Sin
embargo, el Antiguo Testamento debe ser atesorado como un libro
inspirado por Dios que nos suministra los medios para nuestra enseñanza,
amonestación, paciencia y consuelo.
PREGUNTAS
Nombre a un grupo que sostiene que el Antiguo Testamento, en parte o
en su totalidad, está ligado a los cristianos de hoy en día.
Verdadero o falso. El mandamiento del Sábado, así como la ley del
Antiguo Testamento en general, fue dado sólo a los judíos.
Verdadero o falso. ¿Dijo el escritor de la Carta a los Hebreos que la
ley del Antiguo Testamento todavía está en vigor?
El Nuevo Testamento enseña que la ley del Antiguo Testamento fue
clavada a la ___________ de Jesús.
¿Cómo puede ser usado el Antiguo Testamento para nuestra reprensión?
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