LA IGLESIA ESPERA ANSIOSAMENTE LA SEGUNDA VENIDA DE
CRISTO
Por Guy V. Caskey
Un cristiano de edad madura me dijo, "Me gustaría que Jesús viniera
ahora a llevarnos a los cielos con él." Esta declaración tan franca y
sincera me llamó la atención, pues no se trataba de una declaración
impulsiva, súbita e irresponsable dicha por un hombre que renegaba de
la vida, cansado de problemas sin resolver, o tan deprimido por las
circunstancias desfavorables que ya la vida no tenía para él ningún
atractivo o significado. Era más bien una expresión que denotaba su fe
en la promesa de la venida del Señor y revelaba la luminosa esperanza
de su corazón hacia una vida futura mucho mejor que la de la tierra.
Esta declaración de un hombre poco común me impulsó a escudriñar en
las Escrituras la promesa de la segunda venida de Jesús. Quería saber
el "cómo" y el "cuándo" junto con "qué" acompañaría a este
acontecimiento tan significativo. No es tan fácil conseguir todas las
respuestas a las preguntas que hace la gente sobre este súbito
acontecimiento. Sin duda, la razón de esto es que Dios prefirió no
divulgarnos algunas cosas sobre la segunda venida de Cristo. Sobre
ello hay algunas, no obstante, en las cuales la Biblia es muy clara.
JESUS VUELVE
La promesa de su segunda venida se menciona con frecuencia en el
Nuevo Testamento. Hay por lo menos cincuenta pasajes que tienen que
ver con su venida, y la mayoría se pueden entender claramente, sin
lugar a dudas. Veamos un ejemplo: "Este mismo Jesús, que ha sido
tomado de vosotros al cielo, vendrá así, tal como le habéis visto ir
al cielo" (Hechos 1:11). "Y si me voy y os preparo lugar, vendré otra
vez, y os tomaré conmigo, para que donde yo estoy, vosotros también
estéis" (Juan 14:3). "Por lo cual os decimos esto por palabra del
Señor: que nosotros los que vivamos, los que hayamos quedado hasta la
venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. Porque el Señor
mismo ... descenderá del cielo" (1 Tes. 4:15-16). "Aguardando la
bienaventurada esperanza y la gloriosa manifestación de nuestro gran
Dios y Salvador Jesucristo" (Tito 2:13). "Pero sabemos que cuando él
se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él
es" (1 Juan 3:2). No hay duda alguna de ello, nuestro Señor vuelve
otra vez. ¿Esperaremos con ansia su venida?
EL PROPOSITO DE SU VENIDA
La razón de su venida se expresa en términos llanos en la Biblia --
para recompensar al justo y para castigar al impío. Al describir la
escena del juicio, el Señor dijo: "Y éstos (los impíos) irán al
castigo eterno, mas los justos a la vida eterna" (Mateo 25:46). Años
más tarde Pablo dijo que Dios "pagará con tribulación a los que os
atribulan", pero que dará reposo a los atribulados, "cuando sea
revelado el Señor Jesús desde el cielo con los ángeles de su poder, en
llama de fuego, para dar retribución a los que no conocieron a Dios,
ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo, los cuales
sufrirán pena de eterna perdición, excluídos de la presencia del Señor
y de la gloria de su potencia" (2 Tes. 1:6-9). "Y entonces será
revelado aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su
boca, y lo reducirá a la impotencia con la manifestación de su venida"
(2 Tes. 2:8). "Por lo demás, me está guardada la corona de justicia,
la cual me dará el Señor, el juez justo, en aquel día; y no sólo a mí,
sino también a todos los que aman su venida" (2 Tim. 4:8).
El historiador inglés Edward Gibbon, quien escribió el libro
Decadencia y Caída del Imperio Romano, dió varias razones para el
rápido crecimiento y fuerza de la iglesia en el primer siglo. Entre
ellas fue la creencia en la inmortalidad: "Cuando fue hecha la promesa
de felicidad eterna a la humanidad a condición de aceptar la fe y
guardar los preceptos del evangelio, no es de maravillarse que una
oferta tan ventajosa fuera aceptada por tantos en cada religión, a
todos los niveles y en cada provincia del imperio romano." Y luego
dice que "se anunciaban las más horribles calamidades contra el mundo
impío." El cristiano espera con alegría su segunda venida, porque
entonces los justos (tanto los que estén vivos a su venida como los
que ya han dormido) serán arrebatados juntos en las nubes "para salir
al encuentro del Señor en el aire, y así estaremos siempre con el
Señor" (1 Tes. 4:17).
¿QUE VA A PASAR EN SU VENIDA?
Van a suceder varias cosas en la segunda venida de Jesús:
(1) La resurrección de los muertos. "Pero cada uno en su debido
orden: Cristo, las primicias; después, los que son de Cristo, en su
venida" (1 Cor. 15:23).
(2) El cuerpo del cristiano será cambiado. "En un instante, en un
abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta, porque se tocará la
trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros
seremos transformados. Porque es menester que esto corruptible sea
vestido de incorrupción, y esto mortal sea vestido de inmortalidad" (1
Cor. 15:52-53).
(3) Todos seremos juzgados. "Porque todos compareceremos ante el
tribunal de Cristo" (Rom. 14:10). "... la palabra que he hablado, ella
les juzgará en el día postrero" (Juan 12:48). "Porque va a llegar la
hora en que todos los que están en los sepulcros oirán su voz; y los
que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas los que
hicieron lo malo, a resurrección de condenación" (Juan 5:28-29). Léase
también la escena del juicio en Mateo 25:41-46.
(4) Vendrá el fin. "... después, los que son de Cristo en su venida.
Después el fin, cuando entregue el reino al Dios y Padre, cuando haya
suprimido todo principado, toda autoridad y potencia" (1 Cor. 15:23b;
24).
(5) Los cristianos serán arrebatados al cielo. (Véase 1 Tes. 4:17;
Juan 14:2-3).
(6) La muerte será destruída. No habrá más muerte. "Sorbida es la
muerte en la victoria. ¿Dónde está, oh muerte, tu victoria? ¿Dónde
está, oh sepulcro, tu aguijón? (1 Cor. 15:54-55).
Con la promesa de que van a pasar todos esos acontecimientos en su
venida, debemos esperar ese día con gran regocijo.
¿SE ESTABLECERA SU REINADO ENTONCES?
Se enseñan actualmente muchas teorías de que en la segunda venida
de Jesús, él establecerá su reino en Palestina y reinará sobre la
tierra por un período de mil años. Ni esta doctrina ni sus variaciones
son enseñadas en la Biblia. Es difícil determinar cómo comienzan estas
fatuas y ficticias ideas. Gibbon escribió sobre esto: "Cuando el
edificio de la iglesia estaba casi terminado, la ayuda temporal fue
echada a un lado" y la doctrina del reinado de Cristo en la tierra fue
rechazada por la iglesia.
La teoría del reinado de los mil años de Cristo en la tierra
después de su segunda venida hace de la iglesia un accidente
espiritual para casos de emergencia (que no fue planificada, sino que
sucedió por casualidad), censura al Hijo de Dios, devalora a la
iglesia, dice mal de la inteligencia de Dios y rebaja el precio que
Jesús pagó por nuestros pecados (Hechos 20:28). Es no comprender, o
rehusarse a aceptar que la iglesia es un reino, que Cristo es ahora
Rey, que los cristianos son ciudadanos de ese reino, y que el Nuevo
Testamento es ese registro oficial y guía para nuestras vidas.
No hay duda alguna de que Cristo ahora es Rey. Es Rey de reyes y
Señor de señores (1 Tim. 6:15). El propio Jesús afirmó que, durante el
período de regeneración (cuando los hombres han nacido de nuevo), "cuando
el Hijo del Hombre se siente en el trono de su gloria, vosotros (los
doce apóstoles) ... os sentaréis también sobre doce tronos, para
juzgar a las doce tribus de Israel" (Mateo 19:28). Pablo dijo que
cuando Jesús venga de nuevo, entregará el reino a Dios (1 Cor. 15:24).
En vez de tomar las riendas del gobierno y la autoridad y el poder,
habrá de "suprimirlos". Entonces Pablo hace este vigoroso
pronunciamiento: "Porque es preciso que él reine hasta que haya puesto
a todos sus enemigos debajo de sus pies. Y el último enemigo que será
suprimido es la muerte" (1 Cor. 15:25-26). Hay dos verdades
manifiestas que vale la pena considerar en esos pasajes: (1) "Reinará
hasta ..." La palabra "reinar" en este pasaje significa "ser rey". Por
tanto, Pablo está diciendo, "Cristo será rey hasta ..." (2) El tiempo
de ese reino se extenderá hasta la resurrección, o hasta que la muerte
sea suprimida. En este capítulo Pablo expresa que la muerte será
suprimida mediante la resurrección (verso 54). De manera que Cristo es
Rey ahora y continuará siéndolo hasta la resurrección. Jesús posee
todos los atributos de un rey coronado: (1) Tiene toda autoridad
(Mateo 28:18). (2) Todo se ha sujetado a él (Efesios 1:22-23). (3)
Tiene un nombre que es sobre todo nombre (Efesios 1:21; Filipenses
3:9-10). (4) Ejerce el poder de sacar a los hombres de las oscuridad y
trasladarlos al reino (Col. 1:13). (5) Es sumamente exaltado "por
encima de todo principado, autoridad, poder y señorío" (Efesios 1:21),
y continuará en ese estado hasta que vuelva de nuevo a juzgar al mundo.
¿CUANDO HA DE VOLVER?
Nadie lo sabe. Ninguna profecía indica cuándo. No existe ningún
pasaje que revele ese día. Es pura especulación el nombrar un día, y
el que presuma hacerlo es un falso profeta. Con referencia a esto,
Pedro nos dice, "Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche"
(2 Pedro 3:10). Será el día último (Juan 6:44). Será el fin (1 Cor.
15:24). Se nos advierte "vigilar y estar listos", preparándonos para
recibirle con gozo y paz en su venida. "Porque, ¿cuál es nuestra
esperanza, o gozo, o corona de que me gloríe? ¿No lo sois vosotros,
delante de nuestro Señor Jesucristo, en su venida?" (1 Tes. 2:19).
PREGUNTAS
¿Cómo podemos estar seguros de que Jesús vendrá por segunda vez?
En términos sencillos, ¿cuál es la razón de la segunda venida de
Cristo?
Diga seis cosas que sucederán cuando Jesús vuelva.
¿Cuándo fue (o será) establecido el reino de Cristo?
¿Cuáles son los atributos que Jesús posee como rey?
¿Exactamente cuándo vendrá el Señor por segunda vez?