LA IGLESIA PONE EN MARCHA LA ENSEÑANZA DE LA BIBLIA
SOBRE LA NATURALEZA DEL HOMBRE
Por Robert R. Taylor, Jr.
Ambos Testamentos levantan la fundamental interrogante, "¿qué es el
hombre?" El Músico Principal del Antiguo Israel lo hace en el Salmo
8:4; el escritor de Hebreos lo hace también en Hebreos 2:6. En nuestro
mundo abundan los conceptos erróneos acerca de la naturaleza básica
del hombre. Evolucionistas ateos ven al hombre como un ser que ha
evolucionado y que de ninguna forma ha sido creado por un Divino
Hacedor. Los materialistas lo ven totalmente mortal, sin nada que
sobreviva en la muerte. Como el perro, al morir, no tiene más
esperanza de vida. Esta creencia niega al hombre un espíritu o entidad
que sobrevive a su material tabernáculo de barro. La opinión
calvinista del hombre niega su libertad moral. Este arraigado sistema
de pensamiento religioso mantiene al hombre, como una marioneta,
colgando de las cuerdas de las arbitrarias decisiones que Jehová ha
preparado para él desde antes de la fundación del mundo. El hedonismo
(la ley del placer) ve a hombres y mujeres como "playboys" y
"playgirls". Este era el viejo concepto epicúreo con que Pablo se topó
al encontrarse a los filósofos atenienses que se describen en Hechos
17. Ellos persiguen la idea de que "comamos y bebamos y alegrémosnos
porque mañana moriremos." Nadie necesita discutir que éste es el
estilo de vida dominante en este siglo. Es por esto que se han
diseminado la fornicación, el adulterio, el incesto, la violación, y
las perversiones, entre otras cosas, y que aumentan de año en año.
Luego está el punto de vista bíblico que será puesto en evidencia en
este capítulo.
EL HOMBRE FUE CREADO A LA IMAGEN DE DIOS
Tenemos al hombre como resultado de la mano del Creador. La teoría
del "Gran Estallido" nada tuvo que ver con su origen. La teoría de la
evolución, que no tiene sentido alguno ni sensatez para sostenerla,
nada tuvo que ver con el origen del hombre. Este no se hizo por su
propia voluntad. Esto lo hace perfectamente claro el salmista en el
Salmo 100:3. Fue la voluntad de Jehová que el hombre existiera. La
Biblia dice, "Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra
semejanza ... Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo
creo, varón y hembra los creó" (Génesis 1:26-27). Génesis 2:7 da un
detalle sobre la creación del hombre del polvo de la tierra y cómo
Dios sopló aliento de vida en sus narices y el hombre fue un alma
viviente. Génesis 2:21-23 describe en forma majestuosa y hermosa la
maravillosa creación de la mujer. Salomón afirmó que Dios hizo al
hombre sencillo (Ecl. 7:29). El salmista dice que "él nos hizo, y no
nosotros a nosotros mismos" (Salmo 100:3). David declaró que "fue
hecho formidable y prodigiosamente" (Salmo 139:14). Jesús dijo que
Dios hizo hembra y varón y que ambos han existido desde el principio
de la creación (Mateo 19:4-5); Marcos 10:6). En el Aerópago, Pablo
afirmó que el hombre era criatura creada por Dios (Hechos 17:28-29).
El hombre existe porque Dios lo hizo o lo creó. No es el producto de
una evolución sin rumbo fijo que no lo tenía en mente cuando de alguna
manera comenzó en el lejano pasado el proceso sin sentido. Al hombre
no lo hizo el cieno (slime), sino lo Sublime.
EL HOMBRE ES UNA CRIATURA CAIDA
Existen 1,189 capítulos en la Biblia y solamente Génesis 1 y 2
describen al hombre como una criatura perfectamente pura. Desde
Génesis 3, donde el hombre peca por primera vez, hasta el final de
Apocalipsis 22, se mira al hombre como pecador y destituído de la
gloria de Dios. El pecado es la ausencia o la infracción de la ley (1
Juan 3:4). El pecado está en no hacer lo bueno (Santiago 4:17). La
injusticia es pecado (1 Juan 5:17). Pecado es un hecho, pensamiento o
palabra contrarios a la voluntad de Dios (Proverbios 24:9; Efesios
4:29; Santiago 2:9). La Biblia enseña con certeza y veracidad que el
hombre ha caído; no obstante, en El Significado de la Evolución,
George Gaylord Simpson dice que el hombre no ha caído sino que se ha
levantado. La Biblia nos demuestra lo desatinado de este tonto sentir
de Simpson. Isaías 59:1-2; Romanos 3:9, 23 y Primera de Juan 1:8-10
son versículos clásicos en la Biblia donde se afirma que el hombre es
una criatura caída, como pecador.
EL HOMBRE ES UN POTENCIAL HIJO DE DIOS
Esto es a causa del amor de Dios, que ofrece al hombre un remedio y
en su misericordia le muestra a un Salvador (1 Juan 4:9; Juan 3:16-17;
1 Tim. 2:3-4; 2 Pedro 3:9). Por obediencia al evangelio (oir, tener fe,
arrepentirse, confesar y bautizarse) el hombre se convierte en
cristiano. A través de una vida que sea testimonio de fe en su trabajo,
culto, vigilancia y esperanza, el hombre se prepara para las mansiones
celestiales en el mundo del más allá. "Mirad qué amor tan sublime nos
ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el
mundo no nos conoce, porque no le conoció a él. Amados, ahora somos
hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero
sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él porque le
veremos tal como él es" (1 Juan 3:1-2).
EL HOMBRE ES UN SER DUAL O TRIUNO
El hombre es obviamente algo más que huesos, músculos, sangre y
tejido. Si no fuera otra cosa que una criatura de la evolución y su
única diferencia con un ratón fuera la forma en que están colocadas
las moléculas, entonces el hombre no sería mejor que una cucaracha,
una oveja, un cerdo o un caballo. Jesús hizo incapié en que el hombre
es más valioso que una oveja, un gorrión o las aves que vuelan. Pero
no sería cierto si tanto los hombres como los animales fueran todos
criaturas evolutivas.
Hay pasajes que describen al hombre como un ser dual -- con cuerpo
y espíritu. En Eclesiastés 12:7 Salomón habla de que el cuerpo vuelve
a la tierra de donde salió, pero que el espíritu vuelve a Dios que lo
dió. Santiago 2:26 habla de la muerte del cuerpo cuando el espíritu
deja el tabernáculo de barro. Jesús nos advierte que no temamos a los
que matan el cuerpo sino a aquél que puede destruir tanto el cuerpo
como el alma en el infierno (Mateo 10:28). Estos pasajes describen al
hombre como un ser dual.
Cuando se hace una distinción entre alma y espíritu, como a veces
se hace en las Sagradas Escrituras, al hombre se le describe como un
ser triuno. Pablo escribió a los tesalonicenses acerca de esta
naturaleza triuna. Nótese su afirmación apostólica, "Y el mismo Dios
de paz os santifique por completo, y todo vuestro ser, espíritu, alma
y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor
Jesucristo" (1 Tes. 5:23). El escritor de Hebreos 4:12 habla de la "división
del alma y del espíritu". El término "alma" se usa de diferentes
formas. (1) Puede referirse a la persona en su totalidad como en el
caso de las 3,000 almas añadidas a la iglesia en Hechos 2:41, ó la
cantidad de gente a bordo del barco en el viaje de Pablo a Roma
descrito en Hechos 27:37. (2) Puede referirse simplemente a la vida
física que disfruta el hombre junto con otras formas inferiores de
vida. (3) Puede también usarse para referirse a la naturaleza
intelectual del hombre. El hombre natural descrito por Pablo en 1 Cor.
2:14 es literalmente el "hombre carnal" (Guy N. Woods). (4) Se usa
alma como sinónimo de esa unidad única que sellaba juntos a los
discípulos del primer siglo. Eran de una sola mente y un solo corazón
(Hechos 4:32). (5) También se usa sinónimamente con el espíritu para
referirse a la naturaleza inmortal del hombre que sobrevive al cuerpo
y a la vida terrenal. Cuando se usan cuerpo, alma y espíritu juntos,
estamos hablando del tabernáculo físico de la carne, de la vida
terrenal que en él habita, y de esa parte inmortal que ha sido hecha a
imagen y semejanza de Dios.
ALGUNOS ERRORES REDARGUIDOS
El mismo hecho de que el hombre tiene cuerpo, alma y espíritu
refuta el materialismo (asimilado y defendido por los antiguos
saduceos, por los ateístas modernos y por muchos llamados religiosos)
en forma descriptiva. En Lucas 20, Jesús probó a los escépticos
saduceos que aún cuando Abraham, Isaac y Jacob habían muerto mucho
tiempo atrás cuando Dios habló a Moisés en la zarza ardiente, esos
tres patriarcas vivían, según Dios, en una forma más elevada.
El mismo hecho de que el hombre es un ser dual o triuno rechaza la
muerte del alma. El hombre no cesa de ser al momento de la muerte,
sino que es el cuerpo el que duerme en la Madre Tierra según se hace
claro en Daniel 12:2. El alma o espíritu está muy consciente. Abraham,
Lázaro y el rico en Lucas 16:19-31 estaban todos conscientes en sus
lugares separados del Hades. El hombre rico sabía que sentía angustia
y dolor. Lázaro sabía que estaba descansando en el seno de Abraham.
Jesús prometió al ladrón moribundo que su espíritu y el del ladrón
penitente estarían juntos aquél mismo día en el Paraíso (Lucas 23:43).
Jesús encomendó su espíritu al Padre (Lucas 23:46). José y Nicodemo se
hicieron cargo de la sepultura de su cuerpo (Juan 19:38ff). Las almas
(no los cuerpos) que Juan vió bajo el altar estaban muy conscientes (Apoc.
6:9-11). El hombre estará consciente desde su muerte hasta el juicio
aunque no tenga cuerpo físico.
Esta es la doctrina bíblica sobre la naturaleza del hombre. Es
cuerpo, alma y espíritu. Cuando "alma" y "espíritu" se usan en forma
intercambiable, entonces el hombre es cuerpo y espíritu, o cuerpo y
alma.
PREGUNTAS
Detalle y describa las concepciones erróneas acerca de la
naturaleza del hombre.
Describa el contraste entre la forma en que la teoría de evolución
pinta al hombre y la forma en que lo describe la Biblia.
Explique el origen verdadero del hombre.
¿De qué manera difieren drásticamente la evolución y las Escrituras
acerca de la caída del hombre?
¿Qué es el hombre, potencialmente?
Explique el concepto del hombre como criatura dual.
Explique el concepto del hombre como criatura triuna.
Argumente algunos errores populares sobre la naturaleza del hombre.
¿Por qué es tan fundamental comprender la verdadera naturaleza del
hombre para poder entender la Biblia?