LA IGLESIA PROCLAMA LA SALVACION A TODO EL QUE LA
ACEPTE
Por Clarence DeLoach, Jr.
¿A quién se le extiende el llamamiento del evangelio? ¿Es acaso un
llamamiento ofrecido arbitrariamente a algunos pero retenido a otros?
¿Están algunos predestinados a ser salvos y otros a perderse? ¿Se ha
fijado el destino irrevocablemente antes de nacer?
Una gran parte del mundo religioso se ha amoldado al complejo
sistema teológico adelantado por Juan Calvino. Su enseñanza, nombrada
generalmente como "Calvinismo," se resume en cinco ideas básicas, una
relacionada con, o derivada de la otra. Esas cinco doctrinas
cardinales son (1) la elección o reprobación incondicional de hombres
escogidos, (2) expiación limitada, (3) depravación total, o sea, la
incapacidad del hombre para responder a Dios sin la intervención
divina, (4) gracia irresistible, y (5) la perseverancia del escogido.
El error fundamental dentro de esos dogmas básicos del calvinismo
es la negación de la voluntad del hombre. El hombre es un ser creado
con la prerrogativa de escoger. A Adán y a Eva se les dió la libertad
de escoger. Dios les ordenó no comer del árbol del conocimiento del
bien y el mal, haciéndoles claras las consecuencias si así lo hacían.
La primera pareja entendió las instrucciones y Dios les instó a que
hicieran lo correcto. No obstante, Dios no les forzó a que lo hicieran,
porque el mayor bien se escoge bien. Desgraciadamente, Adán y Eva "violaron
la ley" y pecaron contra Dios (Véase Génesis 2:15; 3-19; 1 Juan 3:4).
JESUS Y LA VOLUNTAD HUMANA
Jesús hace claro que en la voluntad del hombre está envuelto el
servirle. De algunos dijo, "Y no queréis venir a mí para que tengáis
vida" (Juan 5:40) Nótese las implicaciones de este pasaje en relación
con la salvación. Es personal -- "¡y no queréis venir a mí!" Implica
la voluntad -- "¡y no queréis venir!" Se puede aceptar o rechazar --
"¡y no queréis venir!" En la conversión, el hombre no es pasivo sino
activo -- "¡y no queréis venir!"
La gran invitación de Jesús tenía alcance universal. Mateo lo cita
diciendo, "Venid a mí todos los que estéis trabajados y cargados, y yo
os haré descansar" (Mateo 11:28). El mero hecho de la invitación
implica que puedes escoger entre aceptar o rechazar.
En cuanto al ejercicio de la voluntad, Jesús dijo, "Si cualquier
hombre (vea, cualquier hombre, no sólo los predestinados) quiere hacer
su voluntad, conocerá si la doctrina es de Dios, o si yo hablo por mi
propia cuenta" (Juan 7:17). Por tanto, el hacer y el conocer las
enseñanzas de Cristo es asunto de la voluntad del hombre.
LA GRACIA Y LA VOLUNTAD HUMANA
En su epístola a Tito, Pablo afirma que "la gracia de Dios se ha
manifestado para ofrecer salvación a todos los hombres, enseñándonos
que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en
este siglo sobria, justa y piadosamente" (Tito 2:11-12). Nótese de
este pasaje que (1) la Gracia de Dios se ha manifestado a todos los
hombres, (2) que trae salvación, y que (3) nos enseña. Si la gracia de
Dios se ha hecho manifiesta a todos los hombres -- ¿por qué todos no
son salvos? ¡La contestación implícita es simple! No todos los hombres
han ejercido su voluntad de hacer suya la enseñanza sobre la gracia y
responder a ella favorablemente.
LA SALVACION INVOLUCRA AL HOMBRE EN SU TOTALIDAD
Por designio de creación, Dios hizo al hombre una criatura
intelectual, emocional y de voluntad propia. Con su intelecto, el
hombre es capaz de recibir y entender información sobre hechos. Con
sus emociones, es capaz de ser movido y emocionado por lo que recibe.
La voluntad del hombre le capacita para actuar sobre lo que entiende.
El mensaje del evangelio llega al intelecto, mueve las emociones y
activa la voluntad.
En el día de Pentecostés vemos un ejemplo de ejecución de intelecto,
emociones y voluntad. El apóstol Pedro presentó evidencia de las
Escrituras del Viejo Testamento acerca de sus milagros y la
resurrección, que probaban que Jesús era el Hijo de Dios. Tocó sus
mentes usando evidencia y razonamiento. Sus corazones fueron movidos
al conocer la verdad acerca de Cristo. Y al preguntar, les fue dicho
lo que debían hacer (Hechos 2:38). Sus voluntades fueron activadas
cuando "gozosamente recibieron la palabra y fueron bautizados" (Hechos
2:41).
DIOS QUIERE QUE TODOS SEAN SALVOS
¡Dios no se desentiende acerca de la salvación del hombre! ¡Dios
ansía salvarnos! El quiere que todos los hombres vengan al
conocimiento de la verdad (1 Tim. 2:4). "Porque de tal manera amó Dios
al mundo (no tan sólo unos cuantos predestinados) que dió a su Hijo
unigénito, para que todo aquel que cree en él no perezca, sino que
tenga vida eterna" (Juan 3:16).
Del anhelo de Dios por salvar, el apóstol Pedro dijo, "El Señor no
retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es
paciente para con nosotros, no queriendo que nadie perezca, sino que
todos vengan al arrepentimiento" (2 Pedro 3:9). El escritor de Hebreos
dijo acerca de Jesús, "para que por la gracia de Dios experimentase la
muerte en provecho de todos" (Hebreos 2:9).
Dios busca a los hombres a través del evangelio. Los tesalonicenses
fueron "llamados por el evangelio" (2 Tes. 2:14). Aquéllos que
responden al llamado son "linaje escogido, real sacerdocio, nación
santa y gente particular" (1 Pedro 2:9). Los llamados son aquéllos que
"oyen, creen y son bautizados" (Hechos 18:8). ¡Han ejercido su
voluntad y libertad de selección!
TODO EL QUE QUIERA
Es curioso que la Biblia termine con una invitación. Jesús dijo,
"El Espíritu (el Espíritu Santo) y la Esposa (la iglesia) dicen, ven;
y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga. y el que quiera,
tome del agua de la vida gratuitamente" [Paréntesis y énfasis mío --
C.D.] (Apoc. 22:17).
Es la obra de la esposa, la iglesia, el expedir esa invitación a
todos los hombres hasta la venida de Jesús. El calvinismo en general y
la predestinación de los individuos en particular anularían esa
invitación.
Dios viene hacia usted con un mensaje de amor, salvación y
esperanza. ¿Ejercitará usted su prerrogativa de escuchar, creer y
obedecerlo?
PREGUNTAS
¿De cuál sistema teológico humano surge la doctrina de salvación
limitada?
¿Qué significa, en materia de religión, la libertad de escoger?
¿Cómo se relaciona el asunto de expiación limitada a versículos
tales como Mateo 11:28?
Si Dios quiere que todos sean salvos (2 Pedro 3:9) y tiene todo el
poder (Mateo 28:18), ¿por qué no se salvan todos los hombres?
¿En qué forma llama Dios hoy día a los hombres para que se salven?
(2 Tes. 2:14).