LA IGLESIA EXHORTA A TODOS LOS HOMBRES A LA UNIDAD
EN EL SEÑOR Y SU NUEVO TESTAMENTO
Por Mack Wayne Craig
En un mundo dividido entre cuerpos religiosos de toda doctrina y
práctica, las iglesias de Cristo hacen súplica por la unidad de todos
los creyentes en Jesucristo basándose en la Palabra de Dios. Aunque
muchos estamos acostumbrados a la división religiosa, debemos
detenernos y preguntarnos a nosotros mismos: ¿Es éste realmente el
plan de Dios para su gente? ¿Murió Jesús para que existiera tanta
confusión entre los que alegan llevar su nombre? Aquéllos de nosotros
que no encontremos esta condición en armonía con la Palabra de Dios
suplicamos que se echen a un lado las ataduras denominacionales y nos
unamos en Cristo según la verdad presentada en la Biblia.
Del estudio de las enseñanzas de Jesús se desprende que ése fue su
propósito para sus seguidores. En las últimas horas antes de su muerte,
la oración de Jesús por sus discípulos y por todos los creyentes hacen
claro su propósito: "Mas no ruego solamente por éstos, sino también
por los que han de creer en mí por medio de la palabra de ellos; para
que todos sean uno, como tú, oh Padre, en mí, y yo en tí, que también
ellos sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste"
(Juan 17:20-21). En esta plegaria vemos dos verdades importantes:
primera, Jesús espera que sus seguidores sean uno en el sentido que él
y el Padre son uno. ¿Puede usted imaginar que se preguntara a Jesús
qué hacer para ser salvo y que contestara algo diferente a lo que Dios
hubiera dicho? Sin embargo, ése es el resultado de la división
religiosa cuando diferentes iglesias enseñan doctrinas que no están de
acuerdo con las que otras enseñan.
La segunda verdad que se desprende de la oración de Jesús es su
declaración de que a través de los años los creyentes aprenderían y le
seguirían por la palabra y las enseñanzas de los apóstoles (Juan
17:20). Tal parece que muchos han decidido que tienen el derecho de
creer y
EFESIOS 4:4-6
enseñar lo que mejor les plazca, sin preocuparles que no sea el
mensaje de Dios a través de los apóstoles. Aquí Jesús hace claro que
sus discípulos serán solamente aquéllos que acepten la enseñanza dada
por los apóstoles, y que esos discípulos entonces deben ser y serán
uno, porque creen y enseñan una misma cosa.
Estas verdades son enfatizadas por el apóstol Pablo al corregir el
pecado de división que surgió en la iglesia de Corinto. La idea del
denominacionalismo religioso es separar o dividir en grupos diferentes,
cada uno con sus propias prácticas y doctrinas, pero alegando todos
pertenecer a Cristo. Esto se basa en la idea de que los hombres tienen
el derecho a interpretar la verdad por sí mismos, y a decidir cuáles
doctrinas desean retener. La posición de la iglesia Católica Romana es
que la iglesia es la autoridad final, con derecho a decidir acerca de
la doctrina, en vez de Cristo, ante quien la iglesia se inclina en
obediencia. El mensaje de Pablo es éste: "Os exhorto, hermanos, por el
nombre de nuestro Señor Jesucristo, a que habléis todos una misma cosa,
y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente
unidos en una misma mente y en un mismo parecer" (1 Cor. 1:10). ¿Encaja
en la práctica de los grupos religiosos actuales este requerimiento de
Pablo por la unidad de doctrina?
El denominacionalismo se desenvolvió como consecuencia de los
esfuerzos sinceros de gente que deseaba reformar la Iglesia Católica
Romana. Hombres como Martín Lutero, Juan Calvino, Juan Knox, Juan y
Carlos Wesley, y otros muchos se convencieron de la necesidad de un
cambio en las prácticas religiosas de la iglesia. Cada uno comenzó a
enseñar y enfatizar varias áreas en las cuales creían que la reforma
era necesaria. Desafortundamente, el resultado fue que aquéllos que
les siguieron evolucionaron en nuevos grupos religiosos con credos y
doctrinas que no volvían a las enseñanzas de los apóstoles que fueron
guiados por el Espíritu Santo. Esta práctica ha continuado de modo que
actualmente existen cientos de iglesias, a pesar de la plegaria de
Jesús y de las instrucciones de Pablo de que todos fueran uno.
El triste resultado de esto es que muchos han concluído que lo que
se llama cristianismo debe ser falso. Si Jesús es el Camino, ¿por qué
no pueden sus seguidores caminar juntos? ¿Se ha dado cuenta de que, en
la plegaria de Jesús, ésta es la razón por la que él pide que todos
sean uno? El dijo, " ...para que el mundo crea que tú me enviaste"
(Juan 17:21). Las divisiones en el cristianismo hacen que la gente
joven en hogares divididos pierdan interés en el llamamiento de Jesús;
¡cuánto más confundida ha de estar la gente de antecedentes no
cristianos por las diferencias entre los que se hacen llamar
cristianos!
El plan de salvación de Dios incluía su provisión de la Verdad como
fundamento para la vida. Esta Verdad nos ha sido dada en la Biblia,
preservada por Dios a través de los siglos. Desde el principio su
propósito fue que los discípulos de Jesús se mantuvieran juntos en su
Palabra. Note lo siguiente:
1. Jesús alegó tener toda autoridad al enviar a sus apóstoles a
predicar su Palabra. "Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y
sobre la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos en todas las
naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del
Espíritu Santo; enseñándoles a guardar todas las cosas que os he
mandado" (Mateo 28:18-20). Los apóstoles no estaban en libertad de
enseñar o interpretar como les pareciera, sino que estaban obligados
por el mensaje de Jesús.
2. A los apóstoles se les dió el Espíritu Santo para asegurarse de
que sólo enseñarían la voluntad de Dios y de Cristo. La noche en que
fue traicionado, Jesús prometió enviar al Espíritu Santo con el
siguiente propósito: "Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el
Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os
recordará todo lo que yo os he dicho" (Juan 14:26). Luego de su
resurrección Jesús ordenó a sus apóstoles que esperaran en Jerusalén
por la venida del Espíritu Santo: "Pero recibiréis poder, cuando haya
venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en
Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra"
(Hechos 1:8).
3. Puesto que los apóstoles no iban a estar siempre presentes para
enseñar la verdad revelada por el Espíritu Santo, escribieron el
mensaje que sería necesario a través de los siglos. Al hacerlo, Dios
les guió por el Espíritu Santo, por tanto el mensaje tenía que ser
verdadero y exacto. Lea lo que dice Pablo acerca de esta verdad: "Que
por revelación me fue dado a conocer el misterio, (como antes lo he
escrito brevemente, leyendo lo cual podéis daros cuenta del
conocimiento profundo que yo tengo en el misterio de Cristo), misterio
que en otras generaciones no fue dado a conocer a los hijos de los
hombres, como ahora ha sido revelado a sus santos apóstoles y profetas
por el Espíritu" (Efesios 3:3-5). Ahora tenemos el privilegio de leer
y estudiar las palabras de los apóstoles y de otros que fueron guiados
por el Espíritu Santo. El escribir credos o sacar ideas especiales
fuera de contexto para enfatizarlos es ignorar la revelación de la
verdad de Dios que constituye la base para seguir a Jesús.
4. Esta verdad expuesta en la Biblia hará de nosotros lo que Dios
quiere que seamos. Véase lo que dice Pablo al joven Timoteo: "Pero tú
persiste en lo que has aprendido y de lo que te persuadiste, sabiendo
de quién lo has aprendido; y que desde la infancia sabes las Sagradas
Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para salvación por medio
de la fe que es en Cristo Jesús. Toda Escritura es inspirada por Dios,
y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en
justicia, a fin de que el hombre de Dios sea enteramente apto, bien
pertrechado para toda buena obra" (2 Tim. 3:14-17).
Aquéllos que malinterpretan la súplica de las iglesias de Cristo
por la unidad en la Palabra de Dios, algunas veces dicen: "Tú piensas
que estás en lo correcto y que los demás están en el error." No es ésa
nuestra posición. Estamos convencidos de que la Biblia está en lo
correcto, y que cualquiera de nosotros está en lo correcto hasta el
punto en que aceptemos y sigamos lo que ella dice. ¿Por qué no dejar
atrás las doctrinas humanas y unirnos en la Palabra de Dios como la
única regla de fe y acción?
PREGUNTAS
¿Cuáles dos verdades importantes acerca de la unidad nos enseña la
oración de Jesús?
¿Cuál es la idea del denominacionalismo religioso?
¿De qué nació esta idea?
¿Cómo se desarrolló el denominacionalismo?
¿En qué forma garantizó Jesús que los apóstoles iban a hablar la
verdad?
¿Cómo podemos en la actualidad conocer esa verdad?