LAS IGLESIAS DE CRISTO BUSCAN RESTAURAR LA IGLESIA
ORIGINAL
Por John Waddey
Alrededor del mundo las iglesias de Cristo ruegan por la
restauración del cristianismo original del Nuevo Testamento. Quizás
usted se pregunte, "¿qué quiere usted decir exactamente con eso?" La
pregunta merece una respuesta clara.
Restaurar se define "regresar a, o poner de nuevo en el estado
anterior u original" (Webster). Al aplicarse al cristianismo, esto
hace pensar que estamos buscando regresar la iglesia de Cristo a su
estado original. Pero eso también hace pensar que la iglesia ha
sufrido deterioro a través de los años. Cualquiera que lea
cuidadosamente su Nuevo Testamento y luego examine las "versiones"
Católico/Protestantes del cristianismo verá las chocantes diferencias
entre el original y las variedades modernas. Cada aspecto del
cristianismo primitivo ha sufrido los intentos de los hombres por
cambiarlo a su conveniencia.
LOS CAMBIOS
La forma de gobierno en la iglesia ha sido cambiada de simple
gobierno congregacional con ancianos locales a un complejo gobierno
piramidal sobre la iglesia universal (Compárese Efesios 1:22;
Filipenses 1:1).
Los nombres bajo los cuales era conocida la iglesia han sido
eclipsados con nombres denominacionales como Anglicana, Metodista,
Luterana (compárese 1 Cor. 1:1; Rom. 16:16).
Muchos cambiaron a los adultos creyentes por infantes como
receptores del bautismo (compárese Marcos 16:15-16).
La forma de bautismo de sepultura por inmersión ha sido alterada
por muchos cambiándola a rociamiento o aspersión sobre la cabeza (compárese
Romanos 6:3-5).
El credo de la iglesia ha sido reemplazado por doctrinas humanas
que opacan la voluntad de Jesús (Juan 12:48; 2 Juan 9-10).
La forma de adoración ha sufrido adiciones o substracciones (cp.
Hechos 2:42; Efesios 5:19).
El plan de salvación ha sido opacado con estratagemas apoyando la
salvación a base de buenas obras, o por fe sola (cp. Hechos 2:37-40;
Santiago 2:24).
La unidad de la iglesia única ha sido quebrantada por el
denominacionalismo con su innumerable cantidad de cuerpos compitiendo
entre sí (véase Juan 17:20-23). Todos estos cambios han privado a los
creyentes de una visión clara sobre lo que originalmente era el
cristianismo. La seriedad del asunto se hace patente cuando
recordarmos que un Dios infinitamente sabio e infalible fue quien
diseñó la iglesia y que hombres falibles y pecadores han osado
cambiarla. Nadie puede pensar que es capaz de mejorar la obra de Dios.
NO ES UNA NUEVA DENOMINACION
El restaurarla no implica que tratamos de crear una nueva
denominación mejor que las ya existentes. Cristo edificó su iglesia
(Mateo 16:18) y la reconoció como "un cuerpo" (Efesios 1:22; 4:4). Las
Escrituras condenan la división denominacional (1 Cor. 1:10; Rom.
16:17). Una denominación mejor todavía sería inaceptable, porque es la
obra de hombres compitiendo con la verdadera iglesia de Dios. El
hombre no es señor de su camino, ni del hombre que camina es el
ordenar sus pasos (Jeremías 10:23) o edificar su propia iglesia.
NO ES UNA REFORMA
No pretendemos reformar una denominación existente. Martín Lutero y
Juan Calvino se propusieron reformar la corrupta iglesia Católica
medieval, pero aprendieron, al igual que otros, que tales
instituciones son insensibles a la reforma. Reformar es "enmendar lo
que es defectuoso, vicioso, corrupto o depravado" (Webster). Si los
reformadores hubieran tenido éxito en corregir algunos de los abusos
del catolicismo, el resultado aún hubiera sido la iglesia Católica
Romana, no la iglesia de Nuestro Señor establecida en Jerusalén (Mateo
16:18).
Nuestra meta es ir más allá de todas las sectas y denominaciones
que se han desarrollado, hasta el cristianismo original predicado y
practicado por los apóstoles de Cristo. La iglesia establecida por
Jesús era exactamente como Dios la quería. Su fe, culto y prácticas
llenaban perfectamente las necesidades de la humanidad. Todo intento
de hombres no inspirados para mejorar o modernizar el cristianismo lo
único que han logrado es corromperlo. El colector de objetos finos de
arte no se conforma con una imitación, no importa lo bien que se mire,
sino que busca diligentemente hasta que encuentra el original. Eso
hacemos nosotros. Como el comerciante de joyas, habiendo encontrado la
perla de gran precio, estamos dispuestos a invertirlo todo para
poseerla (Mateo 13:45-46). Seremos cristianos y nada más. Puesto que
las palabras de Cristo nos juzgarán en el día postrero (Juan 12:48),
debemos hacer caso de ellas en esta vida.
PROCURAR EL IDEAL
Para restaurar la iglesia del Nuevo Testamento no buscaríamos ser
como la iglesia en Corinto, o en Jerusalén o Laodicea. Toda
congregación tanto en aquella época como ahora estaba compuesta de
material humano. Mientras que el plano y diseño del cristianismo fue
concebido en los cielos, los discípulos que forman una congregación
son siempre humanos, y propensos al pecado (Rom. 3:23). Como
consecuencia, toda congregación refleja las debilidades humanas en su
imperfección. Algunas son buenas y otras son mediocres o pobres. Pero
la ideal fue creada en el plan divino y todo cristiano de cualquier
época debe procurar llenar su medida. Si ponemos nuestro empeño en
seguir la Biblia en todo asunto de fe y práctica, entonces seríamos la
misma clase de cristianos que fueron los apóstoles.
UNA SUPLICA UNIVERSAL
La idea de restaurar el cristianismo del Nuevo Testamento conlleva
una súplica universal a todas las gentes, mirando hacia esa única
iglesia universal fundada por Cristo que es su salvador (Mateo 16:18;
Efesios 5:23).
Se establece un libro universal (la Biblia) como la única regla de
fe y de práctica, la única fuente autoritativa y completa de todo lo
que se necesita para servir a Dios y prepararnos para la eternidad (2
Tim. 3:16-17).
Su confesión de fe es universal; que Jesucristo es el Hijo de Dios
(Mateo 16:16).
Se usan nombres bíblicos aceptados universalmente: cristianos,
discípulos, hermanos, santos, iglesia de Cristo (Hechos 11:26; Mateo
23:8; Romanos 16:16).
Sus enseñanzas sobre el bautismo y la Cena del Señor son de
atracción universal porque se guardan tal y como Cristo ordenó (Marcos
16:15-16; Colosenses 2:12; Mateo 26:26-29).
Tiene una meta universal que lo es el exaltar y diseminar el reino
de Dios en la tierra así como lo es en los cielos (Mateo 28:18-20).
¿Podría cualquier alma honesta objetar a principios espirituales
tales como:
Llevar el nombre de Cristo excluyendo todo otro nombre humano ...
Fe en el Cristo viviente y reinante como el único credo de la iglesia
... Tener como única disciplina de la iglesia el Nuevo Testamento de
Cristo ... Reconocer la completa autoridad de Cristo sobre su iglesia
... Exaltar la única iglesia de Cristo sobre toda otra institución
inventada por el hombre ... Que todos los mandamientos de Cristo sean
obedecidos por su gente ... Que los ideales de Cristo sirvan de
ejemplo en las vidas de todos los que llevan su nombre ... La unidad
en Cristo por fe, arrepentimiento y bautismo en su muerte?
Esto sustituiría todo el denominacionalismo a fin de que sólo
hubiera un cuerpo con Cristo como cabeza y fundamento.
El concepto de restauración no es nuevo. Es una necesidad antigua y
constante en la religión. Los que estudian la historia de la iglesia
encuentran muchas voces que han hecho esta súplica. No se trata de un
movimiento local. Se han levantado grupos independientes alrededor del
mundo anunciando esta meta de restaurar el cristianismo original. Este
compromiso común, si se lleva con sinceridad, no puede menos que unir
a esos discípulos en Cristo. No se trata de un movimiento
gubernamental o institucional sino más bien de individuos temerosos de
Dios que están saliendo de las tinieblas de la confusión religiosa a
la luz pura de la eterna verdad de Dios. Es nuestro ruego que también
usted se comprometa a ser un cristiano del Nuevo Testamento, no
denominacional, sino miembro de la iglesia de la cual leemos en las
Escrituras.
PREGUNTAS
En materia de religión, ¿cuál es la diferencia entre restauración y
reforma?
¿Por qué es necesaria la restauración?
Explique cómo es la iglesia de la Biblia que debemos seguir como
modelo.
¿Dónde debemos buscar directrices para la restauración de la
iglesia?
¿Cuál es la diferencia entre la iglesia original de Cristo y una
denominación moderna?