LA IGLESIA RESPETA LAS NORMAS DE DIOS PARA UNA VIDA
EN SANTIDAD
Por Dan Jenkins
Después que los hebreos cruzaron el Mar Rojo, Dios les hizo el gran
llamamiento que tenía preparado para su pueblo. "Me seréis santos,
porque Yo soy santo ..." (Levítico 11:44). En un mundo que estaba
enfrascado en una vida muchas veces comparada con la de las naciones
paganas, un Dios santo hizo un llamado a su pueblo para asentar nuevas
normas de justicia.
No debe sorprendernos que este mismo lenguaje sea usado en lo
concerniente a Su iglesia en el nuevo pacto. Dios no cambia, y demanda
de su iglesia, de su pueblo de hoy, que nos hagamos participantes de
su divina naturaleza (2 Pedro 1:4), siguiendo sus enseñanzas sobre la
santidad. "Sino que así como aquél que nos llamó es santo, sed también
vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; pues escrito está:
Sed santos, porque Yo soy santo" 1 Pedro 1:15-16.
NORMAS ERRONEAS DE SANTIDAD
Nuestra vida diaria demanda que busquemos alguna norma para la
justificación, pero ¿cuál es esa norma? Los hombres a menudo usan una
norma errónea de justificación.
Hubiera sido muy fácil para la nación de Israel ser como las
naciones a su alrededor. No obstante, el Señor les recordó que habían
sido sacados de Egipto (Lev. 11:45), y que no tocaba a ellos
determinar su justificación siendo como esas otras naciones. "No
haréis como hacen en la tierra de Egipto, en la cual morasteis; ni
haréis como hacen en la tierra de Canaán, a la cual yo os conduzco, ni
andaréis en sus estatutos" (Lev. 18:3). Siendo que la historia del
hombre ha sido una en la que no se han dejado guiar por las enseñanzas
de Dios, sería tonto pensar que encontraríamos normas justas siguiendo
lo que otros están haciendo. El mandato de Dios, "No seguirás a los
muchos para hacer el mal" (Exodo 23:2), debiera recordarnos que las
reglas de justicia no deben ser establecidas siguiendo lo que hace el
resto de la gente. El propio Jesús nos demuestra que la mayoría de la
gente no se dejará guiar por los mandamientos de Dios (Mateo 7:13-14).
Algunos establecen sus reglas de justicia usando las que les
enseñaron sus padres. Si los padres fueran sin pecado entonces ellos
podrían servir como ejemplo, pero ése no es el caso (Romanos 3:23).
Jesús imaginó que el seguirlo a él algunas veces implicaría volver la
espalda a los padres (Mateo 10:37). Aunque la enseñanza de los padres
es importante, no puede tomarse como norma.
Hay quienes han pensado que se deben seguir las normas de hombres
eruditos. Sin embargo, Pablo indica que es imposible que sin Dios los
hombres puedan conocer las cosas de Dios. "¿Quién de los hombres sabe
las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así
tampoco nadie conoce las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios" (1
Cor. 2:11). ¡Ningún hombre conoce las cosas de Dios! El hombre no
puede determinar la justicia.
LA UNICA REGLA DE SANTIDAD
Existe una sola regla y es Dios, quien creó al hombre a Su imagen (Génesis
1:27). Y cuando el hombre cayó, Dios nos dió el cristianismo, diseñado
para que pudiéramos conformarnos a Su imagen. Según percibimos la
gloria de Dios "vamos siendo transformados ... a la misma imagen ..."
(2 Cor. 3:18). ¡Dios desea que seamos como El! ¡Hemos de participar de
Su naturaleza! ¡El es la regla de santidad!
LO QUE NO ES LA SANTIDAD
Gálatas 5:19-21 enumera muchas de las prácticas impías que han
destruído a los hombres en tiempos antiguos y que aún prevalecen. Para
dar una idea de la seriedad de esas prácticas, la lista termina con
estas palabras, "Los que tales cosas practican no herederán el reino
de Dios" (Gal. 5:21). La iglesia de Cristo ha de aborrecerlas, porque
a aquéllos que las practican les serán cerradas las puertas del cielo.
Esas son las palabras de un Dios piadoso enseñándonos exactamente lo
que El quiere que evitemos.
Se enumeran pecados sexuales -- adulterio, fornicación, inmundicia,
lascivia. Adulterio es sexo no autorizado entre dos personas, siendo
casada al menos una de ellas. Fornicación es inmoralidad de toda clase.
Es la palabra bíblica para describir cualquier pecado sexual.
Inmundicia significa literalmente impureza y se refiere a todo
pensamiento y acción que lleva a la inmoralidad. Lascivia significa
incontinencia, indecencia, e incluye impropiedad en el vestir, en el
hablar y en el actuar. Es muy desafortunado que el hombre se haya
desentendido del maravilloso designio de Dios para el sexo y lo haya
pervertido imponiendo sus propias normas.
Están los pecados de idolatría y brujería. La idolatría puede ya
ser la adoración y servicio a imágenes hechas por la mano del hombre (véase
Salmo 115:3-7 para discutir la locura que es esa clase de adoración),
o el codiciar cualquier cosa material (Colosenses 3:5). La brujería se
refiere a hechicería, superstición, ciencias ocultas y horóscopos.
Seguirlos es negar que Dios controla este mundo y determina lo que
sucede en nuestras vidas (Daniel 4:17).
Hay actitudes pecaminosas -- odio, desacuerdos, rivalidad, furia.
El odio es lo contrario al amor y tiene que ver con la amargura de
espíritu y hostilidad hacia otros. Los desacuerdos son resultado del
odio. La rivalidad significa celos y el incontrolable deseo de poseer
lo que otros tienen. Furia es una cólera violenta. Los celos arden en
el corazón, y la cólera es esa misma actitud exteriorizada.
Hay pecado de falsas enseñanzas y divisiones -- conflictos,
sediciones, herejías. Los conflictos a menudo hacen que se formen
grupos y divisiones o partidos. Sedicioso literalmente significa "distanciado"
y tiene que ver con la división en grupos egoístas. Herejía es la
enseñanza de opiniones personales que dan lugar a divisiones.
Están los pecados de borracheras y juergas. Las borracheras son
causadas por la adicción a bebidas embriagantes fuertes. Y las juergas
son las fiestas donde se toma desenfrenadamente, que se dan en todas
las sociedades.
Hay otras listas en la Biblia (Romanos 1:26-32; Colosenses 3:5-10),
pero ésta debiera ayudarnos a comprender que Dios espera que Su pueblo
sea piadoso y que lleve como norma de justicia Su santa naturaleza.
UN EJEMPLO DE PIEDAD
En esta misma sección del libro de Gálatas el Espíritu Santo da
otra lista que nos demuestra mucho de lo que envuelve la piedad. "Mas
el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad,
bondad, fidelidad, mansedumbre, dominio propio..." (Gal. 5:22-23). Son
atributos de nuestro Dios que El espera que tengamos nosotros. Tomemos
cada uno de esos atributos, leamos el Antiguo Testamento y
encontraremos que ellos describen a nuestro Dios. Tomemos cada uno de
esos atributos, leamos el Nuevo Testamento y los veremos visualizados
en la vida de Jesús. La norma de santidad de Dios fue vivida en esta
tierra, podemos verla sin falta en nuestro Salvador. Habiendo sido
tentado en todo igual que lo somos nosotros (Hebreos 4:15), no hace
diferencia alguna en qué época ni dónde vivimos -- ¡tenemos el ejemplo
de santidad que necesitamos! Esta vida perfecta la describe Pedro con
estas palabras, "... también Cristo padeció por nosotros, dejándonos
ejemplo, para que sigamos sus pisadas; el cual no hizo pecado, ni se
halló engaño en su boca; quien cuando le maldecían, no respondía con
maldición; cuando padecía no amenazaba ..." (1 Pedro 2:21-23). Cristo
es nuestro ejemplo -- ¡es la norma visible de Dios para santidad! ¡Somos
llamados a ser como El!
LA IGLESIA Y LA SANTIDAD
Muchos hoy día no tienen la mira puesta en la santidad de Dios y el
resultado es un mundo de pecado. Algunos que dicen ser religiosos
excusan el pecado, pero la iglesia verdadera no puede ser de tal
naturaleza. Le sirve al Señor, busca sus caminos y se rige por sus
enseñanzas de moralidad. Cuando deje de hacer esto, será rechazada por
el Señor (Apoc. 2:5) y será como la sal insípida, inservible en sus
manos (Mateo 5:13). En una era en que la sociedad busca nuevos estilos
de vida, cuando está buscando una nueva moralidad, la iglesia de
Cristo mantiene su norma de vida santificada.
PREGUNTAS
¿A qué dos grupos ha dicho Dios, "Sed santos porque yo soy santo"?
Nombre algunas normas incorrectas de santidad. ¿Por qué son
incorrectas?
¿Cuál es la única norma de santidad?
Explique las impurezas sexuales y los ejemplos que se ven en
nuestra sociedad.
Dé ilustraciones de idolatría y de brujería en nuestros días.
Defina los pecados de actitudes.
¿Cuáles son los frutos del Espíritu? Dé ejemplos usando la vida de
Jesús.
¿Qué sucede cuando una iglesia deja de vivir y enseñar las normas
de santidad de Dios?