SE SIGUE EL PATRÓN DE LOS APÓSTOLES EN LA PRACTICA
DEL BAUTISMO
Por Dub McClish
Tal vez no haya otra enseñanza en el Nuevo Testamento sobre la cual
se haya levantado tan enconada controversia como la del bautismo. Y no
es porque en el Nuevo Testamento se muestre ambigüedad sobre el asunto,
ni porque los hombres sean incapaces de comprender su enseñanza. Nuestro
escrutinio acerca de este asunto a través de las enseñanzas de la Biblia
nos indica que Dios es el autor del bautismo. En el análisis final, hace
poca diferencia lo que el hombre diga acerca del asunto, pero lo que
Dios diga hace toda la diferencia. Si la enseñanza sobre el bautismo en
el Nuevo Testamento no tiene importancia, ¿cómo entonces puede alguien
argumentar que es importante cualquiera otra enseñanza en el Nuevo
Testamento? A través de su Palabra debe permitírsele al Señor decirnos
cuál es la acción y propósito del bautismo.
EL "QUE" DEL BAUTISMO
En las mentes de la mayoría de la gente el bautismo es un acto que
puede hacerse en cualquiera de las tres siguientes formas: rociar agua
sobre el candidato, echar agua sobre el candidato, o sumergirlo en el
agua. Algunos diccionarios del idioma inglés indican que el bautismo se
administra por cualquiera de esas tres formas. Debemos recordar, sin
embargo, que los diccionarios modernos del inglés reflejan el uso
corriente de las palabras, en vez de su significado original.
Consideremos lo que nos presenta el Nuevo Testamento aparte del
significado original de la palabra "bautismo". El bautismo de Juan, que
envolvía la misma acción del bautismo ordenado por Cristo y predicado
por los apóstoles, requería "mucha agua" (Juan 3:23). En Hechos 8:38-39
se describe un caso de bautismo: "Y ambos entraron al agua, tanto Felipe
como el eunuco; y le bautizó. Y cuando salieron del agua ..." El apóstol
Pablo usa dos veces el término "sepultura" para describir lo que sucede
cuando uno es bautizado (Romanos 6:4; Colosenses 2:12). Esto obviamente
es indicativo de una sola acción -- inmersión.
Un estudio de la palabra griega para "bautismo" nos lleva a la misma
conclusión. El verbo "bautizar" en cualquiera de sus formas
originalmente no venía del idioma inglés. Fue traducido al inglés
directamente de la palabra griega baptidzo del Nuevo Testamento. Se
puede consultar cualquier texto griego del Nuevo Testamento y aprender
que baptidzo quiere decir meter, zambullir, sumergir, o hundir cuando se
usa literalmente. Cuando se usa figurativamente (véase Marcos 10:38)
significa rebosar o inundar. Si esta palabra griega fuera traducida en
vez de transcrita, en el Nuevo Testamento se leería "sumergir" donde
quiera que se lee "bautizar".
Para todos los que verdaderamente creen que la Biblia es la palabra
inspirada por Dios, la descripción sobre el bautismo en el Nuevo
Testamento es suficiente, no importa lo que digan los hombres acerca del
asunto. Vale la pena notar, sin embargo, lo que los líderes religiosos
han dicho acerca de esto. Se ruega al lector entender que no se están
citando con el propósito de hacer sentir mal a nadie o "demostrar" que
unos están en lo correcto y otros no. Nuestro único propósito es exaltar
la verdad de la Palabra de Dios. Considere lo siguiente:
Martín Lutero ("Padre de la Reforma del Siglo 16"), fundador de la
iglesia Luterana): "El término 'bautismo' es una palabra griega; se
puede traducir al Latín como mersio -- cuando sumergimos algo en agua,
que sea enteramente cubierto por agua."
Juan Calvino (reformador del Siglo 16, y fundador de la iglesia
Presbiteriana): "La palabra "bautizar" significa sumergir, y el rito de
inmersión era practicado por la iglesia antigua."
Juan Wesley (fundador de la iglesia Metodista): "Sepultado con él --
refiriéndose a la forma antigua de bautizar por inmersión."
Diccionario Católico: En los Tiempos Apostólicos el cuerpo de la
persona bautizada era sumergido, ya que San Pablo compara la inmersión
como caracterizando el ser sepultado con Cristo, y habla del bautismo
como de un baño."
Todas las citas arriba mencionadas tienen dos cosas en común: (1)
Concuerdan en su definición del bautismo como una inmersión; y (2) Todos
vienen de iglesias que han sustituído el rociamiento o derramamiento por
la inmersión. Su estudio y honor les obliga, sin embargo, a refutar su
propia práctica. No se puede lógicamente rechazar que el bautismo era y
es nada menos que una inmersión. Cualquiera otra opinión que se adopte
implica negar la autoridad del Nuevo Testamento.
EL "POR QUE" DEL BAUTISMO
Existen dos escuelas básicas de pensamiento en relación con el
propósito del bautismo ordenado por Jesucristo: Una dice que el bautismo
es un acto de obediencia de alguien que ya ha sido salvado, siempre y
cuando se le haya concedido acceso a la membresía denominacional a
través de la fe. Según esta opinión, el bautismo es parte de nuestra
obediencia a Cristo porque ya somos cristianos. La otra opinión sostiene
que el bautismo es el acto final de obediencia al que uno se somete para
poder ser salvo o para ser perdonado por los pecados pasados. Según esta
opinión una persona no es salva hasta que se haya bautizado, en cuyo
momento es entonces añadida a la iglesia porque ya es salvo. ¿Qué nos
dice la Biblia?
Jesús dijo a los apóstoles que mientras fueran ellos predicando el
evangelio, "Aquél que creyere y fuere bautizado será salvo" (Marcos
16:16). Nótese el orden: (1) creer, (2) bautizado; (3) salvo. El orden
no es (1) creer, (2) salvo, (3) bautizarse si desea unirse a la iglesia.
En este versículo el bautismo es esencial para ser salvo, tan claramente
como lo es la fe.
Cuando los apóstoles comenzaron a cumplir su encomienda de "predicar
de esa manera", decían a la gente, "Arrepentíos, y bautícese cada uno de
vosotros en el nombre de Jesucristo para el perdón de los pecados ..." (Hechos
2:38). ¿Qué relación tiene el arrepentimiento con la remisión (perdón)
de pecados? Nótese que el bautismo tiene una relación igual que el
arrepentimiento en relación con el perdón de pecados.) Los que
argumentan que el bautismo es después del perdón en vez de precederlo,
debieran también poner el arrepentimiento después del perdón, para ser
consistentes. No se encuentra en toda la Biblia, sin embargo, ni un solo
caso de concesión de perdón sin arrepentimiento. En este pasaje, "la
remisión de pecados" sucede después del bautismo, lo mismo que la "salvación"
en el pasaje anterior. A Saulo de Tarso se le ordenó que "... fuera
bautizado y lavara sus pecados ..." (Hechos 22:16). Esta declaración no
hace sentido si los pecados son perdonados antes de ser bautizado.
A veces se objeta que la insistencia de que la inmersión en agua es
una condición escritural para la salvación, equivale a una doctrina de "salvación
por agua". Si ése es el caso, entonces escrituras tales como Marcos
16:16, Hechos 2:38; 22:16, y otras deben ser hechas responsables por la
enseñanza, y no aquéllos que la creen. No obstante, tales versículos no
atribuyen absolutamente ningún mérito al agua como un agente de limpieza
espiritual. No dicen cuál es el agente lavador. Sólo nos dicen cuándo
ocurre el lavamiento. De otras escrituras se hace evidente que la sangre
de Cristo es el agente de lavamiento o perdón (1 Pedro 1:18-19;
Apocalipsis 1:5, etc.). La conocida canción está absolutamente en lo
correcto: "¿Qué me puede dar perdón? Sólo de Jesús la sangre."
¿Cuándo ocurre este lavamiento, o cómo se obtiene acceso a la
preciosa sangre lavadora de Cristo? Aparte de las referencias que ya
citamos, véase también Romanos 6:3: "O ignoráis que todos los que hemos
sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte?"
Fue en el momento de su muerte que la sangre sanadora de Jesús fue
ofrecida por los pecados de la humanidad (Hebreos 9:26-28). ¿Por qué
medio le es posible al pecador compartir la muerte de Cristo, cuando
ofreció su sangre preciosa? El inspirado apóstol responde con toda
certeza: "somos bautizados en su muerte" (Romanos 6:3). Esto armoniza
perfectamente con todas las otras escrituras acerca del bautismo. El
propósito que Dios ha revelado en su Palabra sobre el bautismo no es el
de obediencia cristiana que se practica porque ya uno es salvo, sino más
bien que, después de haber confesado su fe en Cristo y el
arrepentimiento de los pecados, es el acto en el que se participa de la
muerte de Cristo. Es por tanto el acto del que uno se levanta para vivir
nueva vida (Romanos 6:4). Es el acto a través del cual se añade una
persona a la iglesia de Cristo, porque ha sido salvado y la iglesia es
la depositaria de Dios para los salvos (Hechos 2:41; 47; Efesios 5:23).
Sólo cuando se entiende que la salvación no es conferida hasta que se es
bautizado escrituralmente, puede uno apreciar el pronunciamiento del
apóstol Pedro de que el bautismo nos salva (1 Pedro 3:21).
RESUMEN
Las Escrituras nos enseñan que el bautismo, el cual Cristo ordenó que
fuera predicado a toda criatura, es una sepultura en agua. Es para
salvación, o perdón de pecados, a través de la sangre de Cristo. Es
nuestra formal súplica a todos que vuelvan a lo que la Biblia enseña
sobre esto, tanto de palabra como de hecho.
PREGUNTAS
¿Quién es el único que tiene el derecho a determinar tanto la acción
como el propósito del bautismo?
¿Cuál es la única fuente de la cual el hombre puede aprender la
voluntad de Dios sobre este asunto?
¿Cuál es el significado literal en el idioma griego para la palabra "bautismo"?
¿Dónde otorgó Dios a algún hombre el derecho de cambiar esta práctica?
¿Es la salvación o perdón de pecados otorgado antes o después del
bautismo según Marcos 16:16, Hechos 2:38, Hechos 22:16 y Primera de
Pedro 3:21?
¿Cuál es el único y perfecto agente limpiador para nuestros pecados?
Según Romanos 6:3, ¿cómo se hace uno partícipe de ese agente
limpiador, que Cristo ofreció con su muerte? |